14 de jul. (Sentido Común) -- La última minuta de la junta de gobierno de Banco de México, correspondiente a la reunión del 30 de junio, mostró un tono más duro o hawkish, como se conoce a la posición a favor de subir las tasas de interés, por las preocupaciones que el tipo de cambio contaminara las expectativas de inflación.

El aumento de la tasa de referencia de medio punto porcentual, de 3.75 hasta 4.25%, fue para contrarrestar las preocupaciones de que la depreciación del peso afectara la inflación y no fue para proteger al mercado cambiario.

Sin embargo, algunos analistas piensan que abre la puerta a próximos aumentos, incluso de la misma magnitud, con alzas de medio punto porcentual en cada ocasión.

 “El tono de línea dura de la minuta de Banxico, más los riesgos macro globales persistentes [elecciones en Estados Unidos, la revaloración de la Fed, una baja rentabilidad en China y el Brexit] a los que el peso ha reaccionado, significan que el riesgo de otra alza preventiva sigue siendo elevado”, escribió David Franco, economista en jefe de banca corporativa de Santander, en un reporte.

Para todos los miembros de la junta de gobierno, “el balance de riesgos para la inflación en el horizonte de tiempo en el que tiene efecto la política monetaria se deterioró”, por lo que vieron prudente ajustar la política monetaria.

“Todos los miembros de la Junta de Gobierno enfatizaron que la decisión de ajustar la política monetaria responde exclusivamente a la intención de procurar   la estabilidad del poder adquisitivo de la moneda nacional”, dijo la minuta.

“La acción de Banxico fue preventiva ya que buscó evitar que la depreciación de la divisa afectara las expectativas de inflación”, escribió Mariana Ramírez, analista de la institución financiera Ve por Más, en un reporte.

“La junta cree que este proceso será gradual, sin embargo, los riesgos de contaminación [del tipo de cambio a la inflación] siguen siendo elevados y la principal preocupación es que el pass trough se vuelva cada vez más intenso”, agregó Franco, de Santander.

Otros especialistas inclusive piensan que no se pueden descartar hasta dos incrementos adicionales este año a la tasa de referencia,  precisamente por los factores externos económicos y geopolíticos que mantendrán presionado al tipo de cambio y, por ende, podrían afectar a los precios.

“Tomando en cuenta la racionalidad detrás de la decisión de Banco de México, no se pueden descartar mayores incrementos en la tasa de referencia local”, dijo el analista de Vector Casa de Bolsa, Luis Adrián Muñíz, en un reporte.

La minuta también dijo que la mayoría de los miembros piensa que “existe la posibilidad de que la volatilidad financiera se acentúe ante nuevos riesgos, tanto de orden económico como geopolítico, como lo es el proceso electoral en Estados Unidos”.

Para Muñiz, de Vector, los principales factores que incidirán en la postura monetaria de Banxico serán la postura monetaria relativa con los Estados Unidos y una eventual depreciación desordenada del tipo de cambio. “Si la Reserva Federal sube tasas, Banxico también lo hará”.

Pese a que el banco central mexicano insistió en aclarar que la política monetaria mantiene como prioridad la meta de inflación en 3%, todavía hay quienes piensan que el comportamiento del mercado cambiario será una variable determinante en las decisiones futuras.

Al respecto, Gabriel Casillas, director general de análisis económico de Banorte Ixe, dijo que a partir de la decisión de junio el Banco de México tendrá que intervenir con un aumento en la tasa de referencia de medio punto porcentual cuando se observe una depreciación importante en el tipo de cambio.

“Hacia delante, continuamos pronosticando un mercado cambiario altamente volátil, debido a una gran cantidad de riesgos geopolíticos, por lo que anticipamos que Banxico volverá a subir 50 puntos base en septiembre, y nuevamente en diciembre”, escribió Casillas, en un reporte. “Prevemos que hacia delante los participantes de los mercados presionarán al Banco de México para elevar la tasa de referencia”.

En el mismo sentido, Mariana Ramírez, de Ve por Más, dijo que el entorno económico nacional e internacional tiene altas probabilidades de continuar deteriorándose y afectar a la divisa mexicana “por lo que consideramos que Banxico intervendrá con un alza adicional de 50 puntos base en diciembre”.

Otro elemento que destacaron los miembros de la junta fue el temor que representa un incremento del déficit de la cuenta corriente y la necesidad de fortalecer las finanzas públicas para cuidar la estabilidad macroeconómica.

Esa recomendación, para los especialistas, manda una señal clara de la preocupación del Banxico para preservar la parte fiscal del país. Inclusive, la presencia en la reunión de Luis Videgaray, secretario de Hacienda, parece enviar señales de colaboración conjunta para corregir este fenómeno. El titular de Hacienda sólo asistió a la reunión pero no tiene voto en las decisiones.

“Una mayor consolidación fiscal junto con presiones inflacionarias bajas permitirán un ajuste más eficiente del tipo de cambio”, dijo la minuta. Y es que en el documento se reconoce que la salida del Reino Unido de la Unión Europea ha exacerbado la volatilidad, un fenómeno que castigó sobre todo a las naciones emergentes.

“La mayoría subrayó que esto ha llevado a una mayor demanda de activos  seguros por  parte  de  los  inversionistas internacionales. . . los mercados emergentes fueron significativamente afectados al continuar la salida de inversión extranjera de cartera y al aumentar las tasas de interés de mercado y los indicadores  de  riesgo crediticio soberano”.

Finalmente, para Muñiz, de Vector, “llama la atención el reconocimiento explícito del déficit de cuenta corriente y balance público como posibles causantes de la depreciación desproporcionada del tipo de cambio”.

La votación de aumentar la tasa de interés fue unánime.

 


Fecha de publicación: 14/07/2016

Etiquetas: Banco de México inflación peso economía